Vivir en pareja es bueno para el corazón

Por increíble que pueda parecer a ciertas personas, el hecho es que vivir en pareja es un factor determinante que minimiza el riesgo de sufrir infartos de miocardio tanto en hombres como en mujeres.

De acuerdo con el estudio recientemente publicado en la Revista Europea de Cardiología Preventiva y que analizó los datos de ciudadanos mayores de 35 años entre los años 1993 y 2002, vivir en pareja está también asociado con un pronóstico mejor en caso de problemas cardíacos agudos. De todos los infartos registrados, poco más de la mitad provocaron el fallecimiento de los enfermos en los 28 días posteriores al ataque.

Según los resultados del estudio, los hombres solteros, divorciados o viudos sufrieron entre un 58 y un 66 por ciento más infartos que las personas casadas de todas las edades, mientras que entre las mujeres no casadas la cifra fue entre un 60 y un 65 por ciento más elevada. Las diferencias son aún mayores si se compara el porcentaje de defunciones en los 28 días posteriores al infarto entre personas casadas y no casadas, lo cual indica que el estado civil estaría asociado también a las probabilidades de superar un ataque al corazón.

Los autores del estudio apuntan varias posibilidades a la hora de explicar por qué las personas solteras son más susceptibles de sufrir infartos y su tasa de mortalidad es mayor, aunque aclaran que sería necesario investigar las causas en mayor profundidad. Entre esas causas podría estar el tiempo que se tarda en buscar asistencia médica o bien que las personas casadas tengan mejores hábitos de salud y disfruten de un mayor nivel de apoyo social que los solteros.