Trucos para no engordar en la oficina

Trabajar en una oficina es una ocupación frecuente en nuestro tiempo que puede acarrear diversos problemas de salud. Además, al pasar gran parte del día sentado es habitual engordar.

Para contrarestar este tipo de trabajo que no requiere actividad física y evitar engordar en la oficina se debe llevar una dieta y unos hábitos de vida saludable. Caminar es probablemente la actividad física recomendada para todas aquellas personas que trabajan en una oficina. Después de almorzar, podemos aprovechar los minutos que nos quedan y caminar por los alrededores del trabajo para quemar calorías y liberarnos del estrés.

Moverse para no engordar
Subir caminando por las escaleras en vez de utilizar el ascensor, caminar hasta el lugar de ttrabajo en vez de utilizar el transporte público y dar cortos paseos para estirar las piernas en la oficina son excelentes maneras de mantenerse activos. Para quienes está obligados a usar el transporte público, una sugerencia es bajarse una estación de metro o autobús antes para así llegar a pie al lugar de trabajo.

Qué comer en la oficina

La mejor opción es llevar almuerzo de la casa para así controlar las raciones de comida. Comer en el escritorio no ayuda a bajar de peso ya que se termina por comer mucho sin darnos cuenta. Lo deseable es dedicar el tiempo necesario para comer. Además, a lo largo de la mañana y la tarde podemos tomar un refrigerio saludable evitando chocolates y galletas. El mejor aperitivo son las frutas, lácteos o un puñado de frutos secos como almendras, nueces o avellanas.