Tratamiento natural para el hígado y la vesícula biliar

Hay tres plantas con propiedades increíbles para proteger el hígado y la vesícula biliar: el cardo mariano, el diente de león y la alcachofa. Sus beneficios son tantos que se pueden considerar como un tratamiento natural para el hígado.

El cardo mariano

El cardo es una planta herbácea que contiene lípidos, proteínas, flavonoides, aceites esenciales y ácido linoleico. Es un excelente diurético, tónico, regulador de las células del hígado y estimula el flujo de bilis. Esta planta se ha usado por vía oral durante siglos para combatir las enfermedades del hígado y la vesícula biliar.

Contiene sustancias que actúan como potentes protectores para el hígado: la silimarina, con la mayor concentración en el fruto de las semillas y las hojas. El efecto más interesante de sus ingredientes activos en el hígado es su capacidad para estimular la síntesis de proteínas del hígado, es decir, el aumento de la producción de nuevas células que reemplazan el hígado dañado.

Además de proteger y curar las células del hígado, el cardo es un excelente digestivo y diurético. Está indicado en casos de insuficiencia hepática, cirrosis hepática, esteatosis hepática, hepatitis y trastornos de la vesícula biliar.

El diente de león

El diente de león es una planta medicinal y un alimento excelente. Es uno de los mejores remedios naturales para el hígado y la vesícula biliar y también tiene propiedades que favorecen la digestión: es depurativo, diurético, tónico y antirreumático.

Contiene flavonoides, yodo, vitamina A (contiene más que las zanahorias), B1, C y D, ácidos grasos, minerales como el potasio y zinc, colina, insulina y pectinas (fibras). Aumenta la producción de bilis y su flujo a la vesícula biliar estimula la función renal, ayuda en la prevención de los cálculos biliares y a estimular la digestión y la secreción gástrica, además de ser un antioxidante.

La alcachofa

La alcachofa es un alimento muy sabroso y beneficioso para el hígado y la vesícula biliar, pero también presenta acción depurativa, diurética. Por ello es un tratamiento natural para hipoglucemiantes y ayuda a normalizar el nivel de colesterol en sangre.

La alcachofa se puede utilizar con fines medicinales. Contiene cinarina, minerales, pectina, flavonoides, enzimas y pro-vitamina A (entre otras vitaminas).Además de proteger y regenerar las células hepáticas, el sabor amargo de esta planta conduce a un aumento de la secreción gástrica y está indicado en la lucha contra la mala digestión; también ayuda a transportar la bilis en la vesícula biliar, la protección del hígado y disminuye los efectos de los cálculos biliares.

No deje pasar ninguno de estos tratamientos naturales para el hígado: su salud se lo agradecerá.