Relación entre el consumo de lácteos y las mucosidades

Seguro que muchos veces hemos oído decir que si tienes un resfriado con producción de moco, mejor no tomar leche. Pero ¿qué hay de cierto y que hay de error o de mito?

 

¿Hay relación entre el consumo de leche y las mucosidades?

La mayoría de la población, incluido algunos profesionales sanitarios, afirman que la ingesta de leche incrementa la producción de moco en las vías respiratorias superiores e inferiores. De hecho hay mucha gente que deja de tomar lácteos por esta razón injustificada.

Sin embargo, la poca biografía y los datos encontrados al respecto concluyen que no existe relación entre este consumo y la producción de mucosidad.

En diciembre de 2005, la revista Journal of the American College of Nutrition publicó una extensa revisión sobre el tema y sacó las siguientes conclusiones:

  • “Las personas que creen que la leche aumenta la formación de moco son más propensas a informar de los cambios en las percepciones sensoriales relacionadas con la mucosidad tras beber leche que los que no están en posesión de la misma creencia”
  • “Es posible que la mezcla de una emulsión tal como la leche con la saliva puede explicar en parte esa sensación”
  • “Las recomendaciones para abstenerse de los productos lácteos debido a la creencia de que inducen síntomas de asma no son compatibles con el conjunto de pruebas científicas sobre la relación entre el consumo de lácteos y la aparición de asma”
  • “Las personas con asma no necesitan evitar el consumo de productos lácteos para controlar los síntomas”

El Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas – Nutricionistas ( GREP – AEDN) también se manifiesta en el mismo sentido. Si bien este artículo no pretende favorecer la ingesta de leche o su frecuencia, sí que es necesario desmitificar los errores populares que se oyen a menudo.