Los besos son buenos para la salud

Ya se ha dicho en varias ocasiones: los besos ya sean tiernos o apasionados, son buenos para la salud. La circulación sanguinea, nuestra piel e incluso nuestro cerebro agradecerán un buen beso.

Besarse ayuda a mantener la piel radiante; casi treinta músculos de la cara se activan y ejercitan durante un beso, tonificando la piel y disminuyendo la aparición de arrugas. Además, besarse hace que la circulación sanguínea se active. Un beso apasionado descarga adrenalina aumentando la tensión arterial y el ritmo cardíaco. Eso se traduce en una quema de calorías.

Besos que van al cerebro

Los besos liberan oxitocina y endorfinas; por ello cada beso es un buen antidepresivo. Los besos estimulan además hormonas que funcionan como analgésicos y refuerzan las defensas inmunológicas. A mayor excitación y pasión, el beso libera más hormonas. Y estas hormonas tienen la capacidad de provocar placer, relajarnos, eliminar la angustia y traer calma y relax.

Besos para fortalecer las defensas

Besarse con frecuencia refuerza el sistema inmunológico. El intercambio de saliva durante un beso neutraliza los ácidos causantes de caries y otros problemas bucales, mejorando además el esmalte dental.

Un estudio incluso asegura que besarse con frecuencia alarga la vida: las personas que se besan diariamente viven alrededor de 5 años más de media que aquellas que no suelen besarse.