Estrategia para el desarrollo personal

Antes de establecer una estrategia para el desarrollo personal debemos fijar nuestros objetivos de forma positiva y la manera de alcanzarlos. El éxito personal dependerá de si logramos alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.

Sólo es posible conseguir el éxito personal y la autorrealización cuando nos marcamos unos objetivos y establecemos las fases necesarias para llegar a conseguirlos. Esos objetivos deben ser:

  • Positivos. Los objetivos reflejarán "lo que queremos hacer" en vez de "lo que no queremos hacer".
  • Expresables de forma sensorial. Tenemos que ser capaces de describir, ver y oír lo que sentiremos cuando hayamos alcanzado nuestros objetivos.
  • Específicos y contextualizados.Señalaremos en qué contextos los deseamos y en cuáles no.
  • El logor de los objetivos debe estar basados en nuestros propios recursos y no en el de terceras personas.
  • Coherentes. Debemos preveer las consecuencias futuras de alcanzar nuestros objetivos en relación a nosotros y a los demás.

¿Existe la suerte?

Aunque en muchas ocasiones pensemos que el éxito es una cuestión de suerte, si analizamos con detenimiento distintas experiencias de éxito presentes en nuestro entorno nos daremos cuenta de que no se trata de una experiencia tan casual como pueda parecer. Las personas con éxito:

  • Tienen clara su meta u objetivo.
  • Invierten tiempo y energía en alcanzar esa meta.
  • Tienen motivación y capacidad para motivarse a lo largo de todo el proceso.
  • Son perseverantes y mantienen la firmeza incluso en las situaciones más complicadas.
  • Muestra una actitud optimista e intentan prestar atención a los aspectos más positivos de cada situación.
  • Estimulan su creatividad y la aplican a las situaciones más complicadas.
  • Planifican el proceso para alcanzar el éxito.

Además de estos factores que podríamos definir como factores personales, existen otros tipos de factores que también influirán en el logro del éxito en diversos ámbitos de nuestra vida (organizacionales, sociales, etc.). No obstante, hemos de tener en cuenta que siempre nos resultará más sencillo influir y modificar los factores personales que otro tipo de factores externos más difíciles de controlar o adaptar.

Estrategia personal para tener éxito

Se hace necesario planificar el camino hacia el logro de tus objetivos. Esa estrategia o planificación debe cumplir ciertas normas.

  • El plan ha de ser realista y ajustarse a nuestras limitaciones y posibilidades. Un plan excesivamente ambicioso eleva las posibilidades fracaso; un plan por debajo de nuestras posibilidades puede convertirse en fuente desmotivación.
  • El plan ha de ser específico, es decir, debe contener información concreta sobre los objetivos a alcanzar y sobre el proceso a seguir. Cuanto más se concrete esta información más fácil será seguir el plan pautado.
  • El plan ha de ser flexible para poder adaptarse a las situaciones imprevisibles que pueden surgir a lo largo del proceso.
    La resiliencia o posibilidad de adaptación es imprescindible para conseguir que el plan se ajuste a su propio desarrollo (siempre y cuando sea necesario).

Desarrollar un plan de vida para tener éxito puede parecer una tarea muy compleja, sin embargo, puede resultar muy sencillo si seguimos unas sencillas pautas:

  1. Define claramente los objetivos o metas que deseas alcanzar. Es importante reflexionar sobre la dimensión de las metas que te fijes, es posible que una meta demasiado amplia solo se alcance fijando pequeñas metas que se puedan ir logrando poco a poco.
  2. Concreta el plazo temporal para alcanzar los objetivos fijados, de esta forma te comprometerás a iniciar y mantener el plan establecido y evitarás postergar innecesariamente el logro del éxito.
  3. Identifica los recursos necesarios para alcanzar dichos objetivos y concreta aquellos que están disponibles y aquéllos que necesitas conseguir.
  4. Describe y ordena secuencialmente todas las tareas que has de realizar hasta alcanzar el objetivo (es importante contemplar acciones de evaluación periódicas que nos permitan ir valorando el logro secuencial de los objetivos).
  5. Visualiza el éxito, es decir, imagina la situación en la que ya has alcanzado el objetivo fijado y no te olvides de esa "imagen" a lo largo de todo el proceso. No perder de vista nuestra meta u objetivo es imprescindible para perseverar y no dejarse vencer en los momentos más complicados.
  6. Sé optimista y confía en todas tus potencialidades. Recuerda que el camino hacia el éxito no siempre es sencillo, pero si intentas positivizar todas las situaciones que van surgiendo encontrarás puntos de apoyo que te permitan superar los posibles obstáculos.
  7. Sé perseverante. Si mantienes el esfuerzo, incluso en los momentos en los que parece que te alejas de la meta, obtendrás tu recompensa al final del proceso. Como decíamos, en estos momentos es determinante no perder de vista la meta u objetivo.
  8. No te obsesiones con el fracaso, analiza sus causas (para evitar que se repita) pero inmediatamente mira hacia el futuro más cercano.

Por último, no te detengas cuando hayas alcanzado tu objetivo. El éxito es una actitud ante la vida, no una acción puntual para alcanzar una determinada meta. Un éxito aislado produce un bienestar temporal, sin embargo, una persona exitosa se esfuerza por alcanzar todas las metas posibles en todos los ámbitos de su vida.