Consejos para ser feliz toda la vida

La felicidad depende de la calidad de tus pensamientos. Es verdad que no podemos hacer felices a los demás si primeramente no conseguimos ser felices nosotros mismos.

Tenga en cuenta los siguientes consejos con los que lograr ser feliz toda la vida:

  • Mens sana in corpore sano. Cuidar la salud, en especial nuestra dieta, y hacer ejercicio son importantes para nuestra salud física y mental: caminar, montar en bicileta, meditar, practicar yoga o pilates, … nos ayudan controlar el estrés.
  • Piensa en positivo. Una forma de cuidar el estado de ánimo es buscar siempre el lado positivo de las cosas.
  • Huir del aislamiento y relacionase con los demás forma parte de la naturaleza humana. Cuidar las amistades y ayudar a los demás, reporta felicidad sin grandes sacrificios personales: la generosidad y la felicidad van estrechamente asociadas.
  • Disfruta de las pequeñas cosas de la vida, sea cual sea su valor. Se puede disfrutar tanto de los pequeños detalles como de los grandes acontecimientos. Y debemos comunicar y compartir con los demás eso que nos hace felices.

Recuerde siempre que lo más importante en la vida es ser feliz. En el trabajo, con la familia, con los amigos, … la felicidad es una búsqueda constante que requiere tiempo y dedicación. El secreto de ser feliz está en persistir en la búsqueda de la felicidad hasta encontrarla.

Qué es lo más importante

Son cada vez más las personas que se preguntan sobre qué es lo más importante en la vida, aquello por lo que merece luchar porque nos hace sentir felices a nosotros y a los demás.

Estemos preparados o no, algún día a todos nos llega su fin. No habrá más oportunidades y todas las cosas que se consiguieron en la vida, riqueza, fama y poder, perderán su importancia.

De la misma forma, se darán por finalizados sus sentimientos: rencor, resentimientos, frustraciones, celos, esperanzas o ambiciones. En ese momento, ¿qué es lo que de verdad importa? ¿cómo se puede medir el valor de una vida?

Lo importante no será lo que se tenga, sino lo que se hizo; ni lo que se aprendió, sino lo que se enseñó. Tampoco serán importante nuestros recuerdos, sino los recuerdos que dejamos, cuánto tiempo serán recordados, por quién y para qué.