Cómo controlar el estrés

El primer paso para controlar el estrés es ser conscientes de que estamos ante una situación estresante; la forma de saberlo es descubriendo cómo reaccionamos ante dicha situación.

La manera en que percibimos una situación estresante, determinará nuestra conducta ante el estrés.

Aprender a controlar el estrés

Podremos mantener el estrés bajo control si practicamos correctamente ejercicios de relajación , realizamos alguna actividad física y seguimos una dieta equilibrada . Además, si contamos con alguien que nos apoye el estrés se hará más llevadero.

Reacciones a situaciones de estrés

Las respuestas del organismo ante una situación amenazante son variadas. El estrés puede mejorar nuestro rendimiento, ya que eleva la atención y la conciencia. Sin embargo, en otras ocasiones provoca que nuestra actividad mental se vea mermada y nos bloqueemos. Es por ejemplo frecuente quedarse en blanco en un examen, sobre todo durante los instantes iniciales.

En situaciones límite, nos lleva a actuar instintivamente, sin razonar. Por ejemplo, cuando se produce un incendio algunas personas entran a salvar a las víctimas sin pensar en el riesgo que están corriendo.

El estrés afecta a algunas conductas motoras: puede provocar temblor, rigidez muscular, tics o gestos repetitivos (morderse la uñas, etc.).

Por otro lado, cuando una persona está estresada suele emplear expresiones negativas que describen su estado emocional: “Estoy de los nervios.”, “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas.”, “Ya no puedo más”, “Como me diga algo, me lo como”.

Cómo afrontar el estrés

Todos nos encontramos sometidos en mayor o menor medida a situaciones estresantes. Algunos logramos adaptarnos desarrollando mecanismos de defensa para afrontar el estrés. Pero otros, no podemos enfrentarnos a él y nos venimos abajo.

La mejor forma de tener controlado el estrés es organizar adecuadamente nuestra actividad laboral. Ello nos permitirá controlar la energía que dedicamos al trabajo y recuperarnos adecuadamente al final de la jornada. Pulsa sobre los botones del esquema inferior para conocer con más detalle los hábitos que te ayudarán a organizar mejor tu trabajo. Las personas deben desempeñar su trabajo de tal forma que puedan ser capaces de sobrellevar el estrés. Para ello aconsejamos desarrollar un plan de trabajo que debe apoyarse en las siguientes medidas:

  • Cualquier situación se puede analizar desde dos puntos de vista: el positivo, consistente en ver la botella medio llena, es decir tomarse las cosas por el lado bueno; el negativo, característico de los que ven la botella medio llena y nunca están conformes con su situación.
  • Debemos intentar no dejarnos llevar por la ansiedad o el nerviosismo. Procuraremos entender la situación y adaptarnos a ella; esta actitud nos permitirá crear defensas ante el estrés. Si somos conscientes de nuestras aptitudes y reconocemos nuestras limitaciones, analizaremos objetivamente las situaciones, sin esperar ni más ni menos de lo que nos pueden dar. De esta forma, evitamos frustraciones.
  • Todos necesitamos mantener un equilibrio afectivo con las personas que nos rodean: familia, amigos, compañeros de trabajo, etcéctera, ya que son apoyos fundamentales para superar el estrés. Recordemos que el estrés puede influir negativamente sobre el plano cognitivo y emocional. Cuando estamos estresados, a veces no reflexionamos y acabamos tratando a la familia y amigos como enemigos. Si deseamos conservar el equilibrio afectivo, no debemos dejar arrastrarnos
    por el estrés.

Por último, es recomendable seguir una dieta sana y equilibrada, evitando el consumo de tabaco, café o alcohol, realizar ejercicio físico regularmente y mantener unos hábitos de seguridad e higiene laboral para evitar la aparición de enfermedades relacionadas con el estrés.