Adrenarquía: el mal comportamiento de los niños

La adrenarchía parece estar destrás del mal comportamiento de muchos niños, sus rabietas, pataletas, lloros, malas contestaciones y sus episodios de rabia y furia.

La adrenarchía no es más que un montón de cambios biológicos durante el cual las glándulas suprarrenales comienzan a bombear grandes cantidades de hormonas que afectan el cerebro, sobre todo la capacidad del niño para controlar sus impulsos, razonar, para centrarse y hacer planes para el futuro.

Los terribles "dos años"

Se ha hablado mucho de los terribles dos años pero la verdad es que las rabietas y el caos pueden presentarse a cualquier edad, por una variedad de razones. La mayoría de los niños comienzan a probar los límites de los adultos poco después de cumplir un año; y pueden continuar hasta la edad de cuatro años. Pero lo peor está por llegar.

Mal comportamiento a los 7 años

Cuando mi hijo de siete años de edad empezó a tener rabietas enormes y exhibir un comportamiento que me avergonzaba pensé que había fracasado como padre. Hablé con otros padres y encontré que en realidad es una etapa por la que pasan la mayoría de los niños. Por suerte, hay una explicación psicológica: a ciertas edades los niños no pueden hacer frente a determinadas tareas hasta que estén han madurado lo suficientemente para ello. Y es precisamente ese proceso de maduración el causante del mal comportamiento a la edad de 2-3 años, 6-7 años y de nuevo a los 11-12 años.

Veamos si reconoce algunas de las siguientes pautas de comportamiento:

  • Decir que no a todo: no va a vestirse o cuando por fin se digna a quitarse la ropa, el pijama lo tira en el suelo y no va a recogerlo.
  • Las amenazas de castigo obtiene por respuesta una sonrisita desafiante, un "me da igual" o una pedorreta.
  • Dice que no quiere hacer nada en absoluto e incluso salir de casa se logra mediante sobornos, negociaciones o incentivos del tipo "vamos al parque y compramos un juguete" ).
  • Mentiras: el niño puede continuar diciendo que él no ha hecho algo cuando está claro que sí lo ha hecho.
  • Contestar descaradamente.

Lo curioso es que una vez que la rabieta ha terminado, no parece recordar lo malo que era. O bien no sabe porqué se ha comportado así, parece entender que lo ha hecho mal e incluso se muestra arrepentido.

Etapas de adrenarchía

Estas etapas son tiempos de transición para los niños: hay cambios que suceden en su capacidad de pensar o en su desarrollo cognitivo. Cada niño experimenta estas etapas de modo diferente según sea su educación, su cultura, el lugar que ocupa en la familia y otros muchos factores.

Poner límites

Si bien son etapas del desarrollo del niño por las que se debe pasar, es muy importante poner límites claros, consistentes y firmes. Si está pasando por una fase de mal comportamiento, deben sentarse juntos en un momento de calma y aclarar las normas de la familia: que está permitido y qué no está permitido bajo ningún concepto. Proporcionar un montón de ejemplos de lo que se espera de los niños y dejar claro qué pasará si no se comporta según las normas.

Generalmente los puntos o gráficos para recompensar el trabajo bien hecho ayudan a fomentar el buen comportamiento: básicamente, cuando el niño se porta bien se asigna un punto o una estrella. Al conseguir un determinado número de puntos o estrellas los niños puede conseguir una recompensa al final de la semana (un nuevo juguete, salir a comer a un restaurante, un viaje en familia, …). A algunos padres les gusta también premiar con dinero para que ellos compren su premio.

No pegar a los niños

Por mucho que se pierda la paciencia, nunca se debe pega a los niños. Una bofetada cuando hay una falta graves, como por ejemplo insultar o golpear a un hermano, tiene una consecuencia negativa: se le inculca al niño que está bien pegar cuando se está molesto o enfadado con algo. En vez de pegar, puede ser eficaz quitarles algo que es importante para el niño (nunca llegando al extremo de confiscar uno de los peluches favoritos a la hora de acostarse), prohibir ver la TV o jugar a una videoconsola durante el resto de ese día.

El cansancio en los niños

El cansancio puede afectar significativamente el comportamiento a esta edad, por lo que mantener una estrecha vigilancia sobre si están durmiendo lo suficiente (la mayoría de los niños necesitan de 10 a 11 horas cada noche) puede ahorrar muchas peleas. Recuerde que un niño cansado va a tener problemas para razonar sus argumentos, atender y centrarse.