Los cólicos del bebé

Los cólicos del bebé hacen que el bebé encoja las piernas, su cara se enrojezca y llore con desesperación. Se trata de un trastorno normal en bebés sanos y suele desaparecer al final del tercer mes de vida.

El llanto es distinto a cuando el bebé tiene apetito o tiene sueño. Es un llanto intenso que no cesa aunque se le coja en brazos y genera angustia en los padres.

Causas de los cólicos

Aunque se desconocen con exactitud las causas, los expertos creen los cólicos se deben a la inmadurez del sistema digestivo de los bebés. Una posible causa es la entrada de aire al succionar mientra el bebé toma el pecho o el biberón.

Se puede ayudar al bebé a eructar (expulsar el aire) colocándolo a la altura del hombro y dándole unas suaves palmaditas en la espalda durante unos minutos. Esto debe realizarse en el momento de cambiar de pecho o a la mitad del biberón y debe repetirse al final de la toma. Este sencillo ritual ayuda también a que el bebé trague menos aire en el estómago y más cantidad de leche, con lo que se prolongará el tiempo entre cada comida.

A pesar de que los cólicos pueden producirse a cualquier hora del día, lo más frecuente es que tengan lugar al atardecer. Por ello algunos expertos han relacionado los cólicos con una cierta tristeza que pueden sufrir ciertos bebés al oscurecer.

Otros remedios para los cólicos

Es muy importante tener paciencia y consultar con el pediatra del niño. Las causas de los cólicos todavía se desconocen hoy en día. Puede probar cualquiera de los siguientes remedios y observar si alivian los dolores de su bebé:

  • si da el pecho a su bebé y los cólicos se producen de manera irregular (no a diario), observe si el bebé pudiera no tolerar algún alimento (derivados de la leche de vaca, por ejemplo)
  • pueden realizarse masajes abdominales al bebé para favorecer la expulsión de los gases un par de veces al día, sin esperar a que el bebé tenga dolores para realizarlos
  • el hinojo facilita la digestión; las madres que dan el pecho a sus bebés pueden tomar tomar una taza de té de hinojo al día que pasará al bebé a través de la leche materna; si su bebé toma leche artificial, puede adquirir en la farmacia té digestivo especial para bebés