El cordón umbilical

El cordon umbilicalEl cordón umbilical es el tubo que une el feto a su placenta. Contiene dos arterias umbilicales y una vena umbilical, sepultada dentro de la gelatina de Wharton.

Recientemente, se ha descubierto que la sangre del cordón umbilical es una fuente fácilmente disponible de células madre que pueden utilizarse para el trasplante de médula destruida a causa de la leucemia.

El cordón umbilical se utiliza para realizar trasplantes de células madres adultas obtenidas a partir de la sangre del cordón umbilical, una alternativa más eficaz al tradicional trasplante de médula ósea, ya que disminuye la probabilidad de rechazo.

 

Este hecho ha abierto un debate en la sociedad sobre la posibilidad de almacenar los cordones umbilicales de todos los recién nacidos para su posterior uso terapéutico.

En la actualidad, la extracción de los cordones umbilicales se realiza para donarlos a los hospitales públicos. El almacenamiento de los mismos se lleva a cabo en los bancos públicos de cordón umbilical, de los que hay seis homologados en España. Han surgido también empresas privadas especializadas en el almacenamiento de los cordones umbilicales para su posterior uso en caso de necesidad. La diferencia entre un banco público y uno privado es que en el privado, el acceso al propio cordón es exclusivamente para uso de la propia familia. En estos momentos en España hay dos banco privados: Vida Cord y Crio-Cord.

Dado que la ciencia actual utiliza las células madre de cordón umbilical para tratar enfermedades hematológicas y congénitas, la inmensa mayoría de donantes no pueden ser trasplantados con su propio cordón porque llevan la enfermedad en sus propias células. Este hecho, pone en duda la efectividad de los bancos privados de cordones umbilicales. 

Curiosidades

La onfalomancia o arte de adivinar el futuro del recién nacido por los nudos, vueltas del cordón y otros caracteres fantásticos del mismo, ha llegado a ser considerada como una especialidad paralela durante milenios. En la Grecia antigua las comadronas ya predecían el número de hijos que se tendrían posteriormente en base al número de nudos o, mejor dicho, de falsos nudos o botones carnosos que presentaba el cordón umbilical del primogénito recién nacido. Para las comadronas japonesas tenía mucha importancia la forma de secarse el cordón ya que si éste se volvía oscuro y manchado predecía una muerte prematura, mientras que si se mantenía limpio y uniforme de color era auspicio de larga vida. En la comunidad skékely de Transilvania se practicaba una técnica especial: mojaban el cordón recién cortado en el agua y miraban en su transparencia como si fuera una bola de cristal para atisbar lo que le reservaba el futuro al recién nacido.