Dieta para bajar de peso

Una dieta hipocalórica aporta al cuerpo menos calorías de las que necesita. Este tipo de dieta para bajar de peso fuerza a que el cuerpo consigua el resto de las calorías necesarias para funcionar en el tejido adiposo (grasa almacenada).

Este proceso se ve incrementado cuanto mayores sean las necesidades de energía debido al esfuerzo de practicar ejercicio físico.

Dieta baja en calorías

Si bien el razonamiento anterior parece lógico y debería conducir a consumir la grasa almacenada y una pérdida de peso, en realidad es incorrecto. Cuando la dieta es pobre en calorías también suele serlo en nutrientes; de ahí que el cuerpo mientras se pierde grasa, sufre una gran pérdida de agua y una destrucción de los músculos y otros órganos nobles.

El principal problema con las dietas bajas en calorías es que nos hacen sentir hambre. Y aquellos que están hambrientos, sufren.. Después de tanto sufrimiento es fácil sucumbir a la atracción irresistible de un pastel de chocolate cubierto con crema batida.

Recuperar el equilibrio en la dieta

Los altos niveles de estrés, ya sea por exceso de trabajo, problemas de relaciones sociales y sentimentales, o las interminables listas de cosas por hacer que nos imponemos, hacen que nuestros cuerpos reaccionan de la misma manera que los cuerpos de nuestros antepasados en épocas de hambrunas. La diferencia es que tenemos buena comida disponible, por lo que ese estrés provoca comer en exceso acumulando calorías y almacenando grasa.

Curiosamente, cuando se acumula más grasa, menor es el efecto del estrés en el cerebro. Es por esta razón que la grasa abdominal, además de tener consecuencias en nuestra cintura, también tiene consecuencias en nuestro nivel de estrés. Si lo que buscamos es mantener el peso a través de una dieta equilibrada, tenemos que tener en cuenta nuestro nivel de estrés y ansiedad; de lo contrario, será muy difícil controlar el peso.