Sueño reparador

Muchas veces se piensa que dormir mucho equivale a engordar. Sin embargo la realidad es muy diferente: dormir bien es necesario también para no engordar.

Diversos estudios ponen de manifiesto que la falta de sueño afecta a nuestro peso corporal: dormir poco produce un efecto parecido a un aumento del apetito en muchas personas, por lo que comen una mayor cantidad de alimentos.

Los expertos recomiendan al menos siete horas de sueño al día; ese es el tiempo para que requiere un sueño reparador para que nuestro cuerpo descanse y tenga vitalidad al día siguiente.

Dormir bien: la calidad del sueño

Tan importante o más que las horas que dedicamos a dormir es la calidad del sueño. La falta de descanso suele traducirse en falta de concentración, mayor propensión a padecer enfermedades, sobretodo problemas gastrointestinales, como la pesadez de estómago y la mala digestión. De la misma manera, aumenta las posibilidades de ganar peso de forma rápida a pesar de comer poco y mal.

La siesta

La siesta aumenta el nivel de atención, la agilidad mental y los reflejos, el sentido del humor e incluso el estado de ánimo. Además, se ha demostrado que la siesta reduce la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y de pardecer arteriosclerosis. La siesta también alivia el estrés. La duración ideal de la siesta está entre los 15 y los 25 minutos.