El queso fresco en la dieta

El queso fresco no engordaEs habitual incluir el queso fresco en la dieta porque prácticamante puede decirse que el queso fresco no engorda: su contenido en grasa es bajo.

El queso fresco o queso blanco es un derivado lácteo obtenido por separación del suero después de la coagulación de la leche natural. Al no sufrir transformación alguna, el queso fresco mantiene gran parte de las propiedades nutritivas de la leche: las proteínas del queso fresco son de muy buena calidad.

El queso fresco se caracteriza por su sabor: tierno, ligero y suave. El queso fresco, además de aportar las proteínas de la leche, es rico en calcio, fósforo, magnesio, fósforo, y vitaminas A, B y D.

Existen distintos tipos de queso fresco entre los que destacan el queso de Burgos, el requesón, el queso griego feta, o los quesos frescos italianos mozzarela, ricotta y mascarpone.

¿El queso fresco engorda?

Es habitual encontrar el queso fresco formando parte de muchas de las dietas para adelgazar. Esto es debido a su bajo contenido en grasas: posee un porcentaje graso de alrededor del 20% y 100 gramos de queso fresco contienen alrededor de 100 calorías, muchas menos que un queso semigraso.